Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Los dioses ayudan al que trabaja
El Rey reina, más no gobierna.
Echarle mucha crema a sus tacos
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Quien más tiene, más quiere.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
El que no está contra ti, está contigo.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
La virtud ennoblece.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Llenar el tarro.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Los últimos serán los primeros.
¡Qué buen culo, si fuera suyo!
El tonto ni de Dios goza.
El pan de viaje no hace bulto.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Es mejor deber dinero y no favores.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Bienes y males, a la cara salen.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
No hay mejor salsa que el hambre.
Ser el último orejón del tarro.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
El toro y el melón, como salen, son.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Se llena antes el ojo que el papo.