Zanahoria y nabo, buenos casados.
Es de sabios cambiar de mujer.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Está como padre, que le llevan la hija.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Muchos componedores descomponen la novia.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
El hombre casado, ni frito ni asado.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Suegra, ni de caramelo.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Mal se conforma con el viejo la moza.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.