La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Voy a ir hacer un mandado.
Donde aprietan, no chorrea.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Hijo de tigre sale pintado.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Hacer buenas (o malas) migas.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Mas pesado que un biberón de mondongo.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
El que tiene la plata pone la música.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Jugar a las cartas vistas.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
No tienes dedos para el piano