Don López, que mata siete de un golpe.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Más perdido que un moco en una oreja.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Buen comedor, buen dormidor.
Paso a paso se hace camino al andar.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El amor es más agresivo que el odio
Ni para carga ni para silla.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Antes verdugo que ahorcado.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Al mal segador la paja estorba.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Tierra por medio, para poner remedio.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.