Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Gratis, hasta las puñaladas.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Agua vertida, no toda cogida.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Cada uno tiene su alguacil.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Guardas bien y no sabes para quien.
Por el color se vende el paño.
Los frailes en jubón, hombres son.
Esa más viejo que Matusalén.
El buey solo bien se lame.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Nadie muere motón.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Bien está el pájaro en su nido.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Hasta que el cuerpo aguante.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Donde hay confianza, da asco.
Mas vale buena muerte que mala vida.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Juez con prisa, juez que yerra.
Del ocio nace el feo negocio.