Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
La necesidad tiene cara de hereje.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
El perro con rabia, de su amo traba.
Entre col y col, lechuga.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Zamora no se ganó en una hora.
Comer en bodegón y joder en putería.
Hay más días que sandías.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Quien amaga y no da, miedo ha.
El mono sabe el palo al que trepa.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Dádivas quebrantan peñas.
Le busca las cinco patas al gato.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Visitas, pocas y corticas.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Sigue los impulsos de tu corazón
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
El tono afectuoso cautiva el oido.
La bonanza amenaza borrasca