Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Jugar y perder bien puede suceder.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Confía en lo que ves
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
La mucha tristeza sueño acarrea.
La reputación dura más que la vida.
Quien siempre adula se quema las mangas
Donde comen dos comen tres.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Quien no ama no vive
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Vivir es morir lentamente.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Está oscuro debajo de la lámpara
Con buena escoba, bien se barre.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Es pan comido.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
La venganza es un plato para tomar frío.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
A mala leña un buen brazado.
Con salchichón, siempre es ocasión.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Se te cayó e cassette
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Ignora al ignorante.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Buena fama merece quien por su patria muere.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.