En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Nadie da sino lo que tiene.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El primer amor nunca se olvida
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
El que vende un caballo es porque patea.
Le sacan punta a una bola de billar.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Le puso el dedo en la llaga.
Es un pillo de siete suelas.
Entender lo bello significa poseerlo
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Saber más que Merlín.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Hoy figura, mañana sepultura.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Quien no tiene quiere más.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Un amigo vale cien parientes
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Hombre viejo no necesita consejo.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Al asno lerdo, arriero loco.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
El que se escusa, se acusa.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
De los hombres se hacen los obispos.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
A barbas honradas, honras colmadas.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
A cada paso, un gazapo.