La oprtunidad la pintan calva.
La alegría todo mal espanta
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
No jales que descobijas.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Palabras señaladas no quieren testigos.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Molino parado no gana maquila.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Vino y amores, de viejo los mejores.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
Pan casero, de ese quiero.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Un suspiro es poco alivio.
Caballo de andadura poco dura.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Al rebuznar se verá quien no es león
A la fuerza ahorcan.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Irse con la música a otra parte.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.