Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Madre dispuesta, hija vaga.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Fraile convidado echa el paso largo.
Hacerte amigo del juez
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Fiar, en Dios y en otro no.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Demasiada alegría es dolorosa
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
La virtud ennoblece.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
La alegría es el mundo de la libertad
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Buena cara dice buen alma.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Pensando en pajarito preña'o
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
La necesidad tiene cara de hereje.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.