Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
De hora en hora, Dios mejora.
La mejor caridad es la justicia para todos
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
La fe no tiene miedo.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Una alegría esparce cien pesares.
Bestia alegre, echada pace.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
La intención es lo que vale.
No hay alegría sin aburrimiento
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Difama, que algo queda.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Hasta el final nadie es dichoso.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Oración de perro no va al cielo.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Un suspiro es poco alivio.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Hoy no se fía, mañana sí.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
De suerte contentos, uno de cientos.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
La suerte y la muerte no escogen.
La alegría todo mal espanta
Dios no ayuda a los holgazanes.