Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
El amor no se oxida
Muchos hijos, riqueza do pobre.
El primer amor nunca se olvida
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Caer para levantarse, no es caer.
La adoración es una admiración trascendental
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Nadie da palos de balde.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
La noche para pensar, el día para obrar.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Cabeza grande, talento chico.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Barba roja, mucho viento porta.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Primero la obligación y luego la devoción.
Ande o no ande, la burra grande.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Moza franca, bien juega el anca.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.