El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Donde hay amor, hay dolor.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Date a deseo y olerás a poleo.
Del precipitar nace el arrepentir.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
El monte tiene ojo.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Quien se va, vivo y muerto está.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Amor de niña, agua en cestillla.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Abril concluido, invierno ido.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Cuando no está preso lo andan buscando.
El amor primero es el único verdadero.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
El que no se fía, no es de fiar.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.