No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Toda demasía enfada y hastía.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Racimo corto, vendimia larga.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
La labranza no tiene acabanza.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
La adoración es una admiración trascendental
Madre pía, daña cría.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Paja al pajar y barberos a rapar.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
A marido ausente, amigo presente.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Acertar errando es suerte y no talento.
Pastelero a tus pasteles.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Haz bien y no mires a quien.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Haz el bien y olvídalo.
Presto se va el cordero como el carnero.
Hablar con lengua de plata.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
En almoneda, ten la boca queda.
Quien aprisa asa, quemado come.
No tropieza quien no anda.
Pa'trás como las del marrano.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
A la bota, darla el beso después del queso.
A gato viejo, rata tierna.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.