A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Quien destaja no baraja.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Llenarle la cuenca a alguien.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Buey viejo, surco nuevo.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Trabajo en domingo no da fruto.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
El que no chilla, no mama.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
A buen bocado, buen grito.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Mal se cuece olla que no se remece.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La vaca grande, y el caballo que ande.
A la hija casada sálennos yernos.
Bien o mal, junta caudal.