Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Tragando aunque sea saliva.
Antes es la obligación que la devoción.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Andar y callar, eso es negociar.
Encima de la leche, nada eches.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Menos correr y más hacer.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Querer es poder.
De lo bendito, poquito.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Hoy figura, mañana sepultura.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Dos no riñen si uno no quiere.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Busca una agujita en un pajar, y verás como te va.
Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Ley puesta, trampa hecha.
La buena mula en el establo se vende.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
La palabra es playa, el silencio oro.