Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Amor nuevo, olvida el primero.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Jugar bien sus cartas.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
El tiempo todo lo amansa.
El que la sigue la consigue.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Pa' todo hay fetiche.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Cielo estrellado, tiempo variado.
A poco pan, tomar primero.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
El que pestañea pierde.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Más vale prevenir que curar.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Refran viejo, nunca miente.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.