Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Una carreta vacía hace ruidos.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Boca de verdades, cien enemistades.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Para prosperar, vender y comprar.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Dar de comer al diablo.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
El que se escusa, se acusa.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Come y bebe, que la vida es breve.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Buena cautela, iguala buen consejo.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
El caracol donde nace, pace.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Aire colado, a muchos ha matado.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Las piedras no hablan.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Me importa un bledo.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.