El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Amanecerá y veremos.
El ignorante es poco tolerante.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
El que las sabe, las tañe.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Lo que haces, encuentras.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
Más vale tarde que nunca.
Si amas a alguien, déjalo libre.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
¡A darle que es mole de olla!
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
De boca para fuera.
Ara bien y cogerás trigo.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Haces mal, espera otro tal.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Dar antes que amagar.
A Dios, llamaron tú.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Antes que el deber está el beber.
Aprendo mientras vivo.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
El que madruga, es sereno.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.