Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Hacer callar es saber mandar.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Hablar en plata blanca.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Estómago vacío no tiene oídos.
A persona lisonjera no le des oreja.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Hablar poquito, y mear clarito.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Escucha el viento... que inspira
Voz del pueblo, voz del cielo.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Hablar con el corazón en la mano.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Que mañana hay misa para los sordos.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Hablando se entiende la gente.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Hacerse el de la oreja mocha.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Necio que calla por sabio que pasa.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
A quien has de acallar, has de halagar.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Mucho sabe quien callar sabe.