No ser escaparate de nadie.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
El que tiene capa, escapa.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
A la virtud, menester hace espaldas.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Jugar al abejón con alguien.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Secreto entre reunión es de mala educación.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
La mentira busca el rincón.
Fingir locura, es a veces cordura.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
No hay ladrón sin encubridor.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Llevar bien puestos los calzones.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Tener el juego trancado.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
O faja o caja.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Hacer una cosa en un avemaría.
Favorecer, es por norma perder.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Mi secreto, en mi pecho.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.