Tener el juego trancado.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
El que tiene capa, escapa.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
No ser escaparate de nadie.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
A Dios, nada se le oculta.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Sacar los trapos al sol.
O faja o caja.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Mi secreto, en mi pecho.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
No hay ladrón sin encubridor.
Al engaño, con engaño.
Barro y cal, encubre mucho mal.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Dar con la puerta en la cara.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Hacerse de la vista gorda.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Hacer favores, empollar traidores.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.