Mira quien eres y no por quien te tienes.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Donde se está bien nunca se muere
Más vale tarde que nunca.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.