Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Al endeble todos se le atreven.
Estás entre la espada y la pared.
Dar tiro.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
La justicia no corre, pero atrapa.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Vale más rodear que mal andar.
A cautela, cautela y media.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Encima de la cabaña todo daña.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
No te acostumbres a lo que no dure.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Hay amores que matan.
Putas y frailes andan a pares.
Todo lo mudable es poco estimable.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
En buena casa, mal inquilino.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Pereza, llave de pobreza.
La oración de los rectos en su gozo.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
La magnificencia prestada, es miseria.
Bien o mal, casado nos han.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Olla remecida u olla bien cocida.
A gran subida, gran caída.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.