Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Palabras melosas, siempre engañosas.
El gusto se rompe en géneros.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Gente parada, malos pensamientos.
Se te cayó e cassette
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El yerro encelado, medio perdonado.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Dios castiga sin dar voces.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Hechos son amores y no buenas razones.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Del necio, a veces, buen consejo.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
La prudencia nunca yerra.
La prisa produce desperdicios.
Piensa mal y acertarás.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
La verdad no peca pero incomoda.