Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
La suerte y la muerte no escogen.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Nadie se muere dos veces.
Cuando la vela azota al palo, malo.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
No gastés pólvora en chimancos.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Más raro que perro verde
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Refranes y consejos todos son buenos.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Hay gustos que merecen palos.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
El que algo debe, no reposa como quiere.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Las penas con pan son buenas.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
No dar su brazo a torcer.
El sabio calla, el tonto otorga.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.