Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
De mala sangre, malas morcillas.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
A confesión de parte relevo de prueba.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Mal se cuece olla que no se remece.
A buena confesión, mala penitencia.
Orejas de burro.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Mal es acabarse el bien.
Hacerte amigo del juez
No saber de la misa la media.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
El que no habla, no yerre.
Lo malo nunca es barato.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
A padre avaro, hijo pródigo.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Amar y saber, todo no puede ser.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
No se manda al corazón
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Loro viejo no aprende a hablar.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Hasta la gracia de Dios hace daño.