Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
La sola bravata, no hiere ni mata.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Más vale estar solo que mal acompañado.
Tan rápido como un chisme.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Boca con boca se desboca.
Inútil como bocina de avión.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
El nosotros anula el yo.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Los hijos heredan las culpas de los padres
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
El que anda en silencio, cazar espera.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Callando el necio, se hace discreto.