Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
La caza y los negocios quieren porfía.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Mal reposa la vida dudosa.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
La fantasía es necesariamente inútil
Quien da para recibir no da nada
La sed por el oro, socava el decoro.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
El sueño es hermano de la muerte.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Quien tuvo, retuvo.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
Dios castiga sin palo ni piedra
Esto es de rompe y rasga.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
A palabras vanas, ruido de campanas.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
El que mal vive, poco vive.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Real ahorrado, real ganado.
La condición hace al ladrón.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.