Es de bien nacidos ser agradecidos.
Malos reyes, muchas leyes.
Ruego de Rey, mandato es.
La tercera es la vencida"
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
La cabra siempre tira al monte.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Aramos, dijo la mosca al buey.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
A gran seca, gran mojada.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Mear sin peer, rara vez.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Miren quién habló, que la casa honró.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Mejor precavido, que arrepentido.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
A gran chatera, gran pechera.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Calvo vendrá que calvo me hará.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.