Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Pedir las perlas de la virgen.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Lengua malvada corta más que espada.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Hermano mayor padre menor.
A la de tres va la vencida.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
En mi casa mando yo que soy viudo.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Amar y saber, todo no puede ser.
No hay dicha, sino diligencia.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Mayo ventoso, año hermoso.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
El perro con rabia, de su amo traba.
Según es el dinero, es el meneo.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Amigo lejos, amigo muerto.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
El que más chifle, capador.
Alforjas llenas quitan las penas.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Dar gusto da gusto.