Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Bebe y ata la bota.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
No hay ladrón sin encubridor.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Amistad que murió, nunca renació.
En el medio está la virtud.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
La muerte hace reflexionar.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Culo veo, culo quiero.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Quien mucho da mucho recibe.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Haz bien y no acates a quien.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
El miedo guarda la viña.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Le dieron gato por liebre.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.