El que paga y goza, empata y hasta gana.
Entre más viejo más pendejo.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
No hay mayor tontería que reñir.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Cuanto más tienes, más quieres.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Juntos pero no revueltos.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Cosa muy querida, presto perdida.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Cojo con miedo, corre ligero.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Te quiero Andrés, por el interés.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Nadie toma lo que no le dan.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.