A lo que puedas solo no esperes a otro.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Más vale bien amigada que mal casada.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
A ojo de buen cubero.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Llenarle la cuenca a alguien.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Ni para Dios, ni para el diablo.
A los enemigos bárreles el camino.
Joya es la fama para bien guardarla.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
Obra con amores y no con buenas razones.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Quien mal casa, tarde enviuda.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Del ocio nace el feo negocio.
El que no ayuda, estorba.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Cree el fraile que todos son de su aire.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A la fortuna, por los cuernos.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.