Hasta la belleza cansa.
El que adelante no mira, atrás se queda.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Lo que es igual, no es trampa.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Amar a todos, confiar en nadie.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Es más infeliz que una mata de habas.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Bien reza, pero mal ofrece.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El corazón conoce la amargura del alma.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Eres más puta que las gallinas.
Son como uña y mugre.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
De cuero ajeno, correas largas.
De mala sangre, malas morcillas.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
La llaga sana, la mala fama mata.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.