Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Juicios tengas, y los ganes.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Pasión tapa los ojos a la razón.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
El que no está contra ti, está contigo.
Fácil es criticar y difícil obrar.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Madre piadosa cría hija miedosa.
A gran pecado, gran misericordia.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Pan ajeno, caro cuesta.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Te has puesto como un choto con dos madres.
La lealtad se paga.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
De necios es huir de consejos.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
El deseo hace hermoso lo feo.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.