De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
La confianza mata al hombre.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Con quien te vi te comparé.
Quieres taparle el ojo al macho.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Buen corazón vence mala andanza.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Quien nada pide, nada recibe.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
Arca abierta al ladrón espera.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Lo imposible, en vano se pide.
Bestia alegre, echada pace.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
A quien mucho tiene, más le viene.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Arena y cal encubren mucho mal.
Saco de yerno, nunca es lleno.
La ventura es paño que poco dura.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Ignorante y burro, todo es uno.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Ni miento ni me arrepiento.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
De ninguno seas muy compañero.
Dádiva forzada no merece gracias.