Ave por ave, el carnero si volare.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Más pija que el Don Bosco.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
¡Qué buen culo, si fuera suyo!
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Es mejor pecar poco que confesar mucho
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Encima de la leche, nada eches.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Obra común obra de ningún.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Caridad y amor no quieren tambor.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.