Si quieres la paz, prepara la guerra.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Malo es cojear delante de un cojo.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Saber amar es mucho saber.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Buena condición vale más que discreción.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Al que le pique, que se rasque.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Demasiado al Este es el Oeste.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Cabra manca, a otra daña.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
A cada puerta, su dueña.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
A falta de reja, culo de oveja.
Mallorquina, puta fina
El viejo y el horno por la boca se enciende.