El vino con el amigo.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
A casa nueva, puerta vieja.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Yo te hice y tú me enseñas.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Con hermosura sola no se pone la olla.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
No cuentes dinero delante de los pobres.
El amor iguala a los que se aman.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
Para su madre no hay hijo feo.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
De tus herederos, sé tu el primero.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Al potro que le alabe otro.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Abriles y condes, los más traidores.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Como turco en la neblina.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Eso pasa en las mejores familias.
Gallina vieja da buen caldo.
Inclinar la balanza.
Cuando el pobre lava, llueve.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.