El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Negocios de puercos, puerco negocio.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Arroz pasado, arroz tirado.
La Cruz, la viña reluz.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Agrada y te agradarán.
Bien casada, o bien quedada.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
A cada ollaza su coberteraza.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
La mala paga , aunque sea en paja.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Para prosperar, vender y comprar.
Al más charrán paga le dan.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Vase la fiesta y resta la bestia.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Ir de trapillo.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
El que muere, se libra de lo que debe.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Es mejor deber dinero y no favores.
Araña de día, carta o alegría.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.