Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Te están dando Atol con el dedo.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Llegar a punto de caramelo.
El que se apura llega tarde.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Favores harás, y te arrepentirás.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
La comida reposada, y la cena paseada.
Favor publicado, favor deshonrado.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Lo que siembres, recogerás.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Al buen, regalo; al malo, palo.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
El que guarda, halla.
Compañía, ni con la cobija.
Quien vende barato vende doblado.
De cuero ajeno, correas largas.
Una palabra deja caer una casa.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Sacar los trapos al sol.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Lo comido por lo servido.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Quien acomete vence.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
La manda del bueno no es de perder.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
La naturaleza proveerá.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.