Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Lo que está por pasar pasará.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Buena cara dice buen alma.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
No hay bueno caro ni malo barato.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Al que bebe vino le huele el hocico.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El sucio quiere ensuciar al otro.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Hacerse el de la oreja mocha.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
A causa perdida, mucha palabrería.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
La hacienda, el dueño la atienda.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Quien sabe, sabe.
Sol puesto, obrero suelto.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
A hierro caliente, batir de repente.
Esperanza que consuela, que no muera.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd