Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
El hábito es una camisa de hierro.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El buey manso mató al amo.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Maña y saber, para todo es menester.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Febrerillo, mes loquillo.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Variedad es causa de amenidad.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Más mató la cena que sanó Avicena.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
La gente mala se muere de vejez.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Nadie se muere dos veces.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
El pecado te acusa.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Indio con puro, ladrón seguro.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
No hay quinto malo.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.