Las penas de amor las quita el licor
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Hijo descalostrado, medio criado.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Zapatero a tus zapatos.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Hasta la belleza cansa.
El que no anda, no tropieza.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Quien no tiene, perder no puede.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Hay que creer, rajar o desastillar.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Obra hecha, dinero espera.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Ganar, poco vale sin guardar.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Culo sentado, hace mal mandando.
Contra gustos, no hay disgustos.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
A caballo que se empaca, dale estaca.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Mucho apretar, listo aflojar.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.