Hijo ajeno, candela en el seno.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Nadie nace maestro.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Mas mata la duda que el desengaño.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
En casa del que jura, no faltará desventura.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El daño hecho no tiene remedio.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
No falta de que reirse.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
La prudencia nunca yerra.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Ha de salir la corneja al soto.
Favor con favor se paga
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Dádiva forzada no merece gracias.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Jugar al abejón con alguien.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Después de muerto Juan, saca el orinal.