El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Quien escucha, su mal oye.
Al malo, lo mejora el palo.
Más honor que honores.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Quien se casa, mal lo pasa.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Cada día olla, amarga el caldo.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Intimidades, solo en las mocedades.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Nadie da lo que no ha.
A la vejez aladares de pez.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
El que bien vive, harto letrado es.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Al mal tiempo, buena cara.