Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Una vez al año no hace daño.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Buena vida, arrugas tiene.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Abril, siempre fue vil.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
O Corte o cortijo.
Abuso no quita uso.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
El amor, de necios hace discretos.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Ser el último orejón del tarro.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Contra gustos no hay nada escrito.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Indio comido, puesto al camino.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
A caballo nuevo jinete viejo.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Pereza no alza cabeza.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Guardia viejo no cae en gancho.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.