El mirón, ¡chitón!.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
En hacer bien nunca se pierde.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Mal se cuece olla que no se remece.
Te están dando Atol con el dedo.
La necesidad agudiza el ingenio.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Buey viejo asienta bien el paso.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Hacérsele a uno el campo orégano.
Honra sin provecho la digo pecho.
Mediado enero, mete obrero.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Buen comer, trae mal comer.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Año hortelano, más paja que grano.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
El saber no ocupa lugar.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Quien tuvo, retuvo.
Quien bien ata, bien desata.
Hombre refranero, medido y certero.
El uso hace al maestro.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.