Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Favorecer, es por norma perder.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Remienda paño y pasarás año.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Daño merecido, no agravia.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Del necio, a veces, buen consejo.
Nunca para el bien es tarde.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Nobleza obliga.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Nadie envejece a la mesa.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
El mucho joder empreña.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Hacerte amigo del juez
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Viejo con moza, mal retoza.
Un ruin ido, otro venido.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Después de un gustazo, un trancazo.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
La envidia es carcoma de los huesos.
Ocio, ni para descansar.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Malo es cojear delante de un cojo.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Necio que calla por sabio que pasa.
A mala suerte, envidia fuerte.