Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Buey viejo, no come tronco.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
A burro viejo, poco forraje.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Juntos en las duras y en las maduras.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
En casa llena no hay mujer mala.
Nadie se muere en la vispera.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
El vino con el amigo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Te quiero Andrés, por el interés.
A la larga, todo se arregla.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
La morena, de azul llena.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.